En un mundo cada vez más globalizado e interconectado muchas veces se pierde la perspectiva de lo que nos rodea y el individuo, como unidad de expresión mínima del humano, se siente perdido y vagabundo en su propio entorno.

Un pensamiento rondaba mi cabeza después de una conversación profunda con un amigo sobre la tan manida pregunta de ¿Estoy relacionándome como debo con los que me rodean?¿Soy interesante? y me sentía en deuda conmigo mismo por no demostrar de manera gráfica (ya sabéis lo que me gusta una explicación visual o análoga) mi teoría sobre algo tan intangible.

Cuando se me planteó la pregunta, en seguida (quizás por mi razonamiento lógico que me hace analizar los problemas de una manera muy sintética) pensé en cual era la manera más fácil de llegar al éxito en relaciones personales, incluyendo tanto parte sentimental como laboral, y rápidamente me hice una segunda pregunta:

¿Es mejor buscar conexiones o que las conexiones te encuentren a ti?

La respuesta es obvia, no pondré en duda vuestra inteligencia, oh preciado lector/a.

Entonces, en milésimas de segundo, me planteé la tercera cuestión:

¿Cómo hacer que esas conexiones me encuentren?

-Atracción – Pensé.

Y como uno no es genio de nada pero sí un usurpador nato de teorías, rápidamente busqué un genio de verdad que hubiera resuelto un entuerto similar y en un instante lo tuve.

 Isaac Newton y su teoría de la Ley de la Gravitación.

Se que os sabéis la Teoría de memoria pero, en un alarde de magnificencia, os la recuerdo:

“La ley de la Gravitación Universal es una ley física clásica que describe la interacción gravitatoria entre distintos cuerpos con masa. Ésta fue presentada por Isaac Newton en su libro Philosophiae Naturalis Principia Mathematica, publicado en 1687, donde establece por primera vez una relación cuantitativa (deducida empíricamente de la observación) de la fuerza con que se atraen dos objetos con masa.” (Wikipedia)

Sin poder ocultar mi asombro de que un tipo con un cerebro (en peso y masa por lo menos) similar al mío en 1687 se platease y resolviese ésta abstracta idea, rescaté ésta teoría para hallar una solución a la cuestión que andábamos tratando, que además puntualizo con éste dato, no menos importante, y perteneciente a la segunda ley de Newton sobre la aceleración:

[…] Continuando con lo que se acaba de mencionar acerca de la aceleración que sufre un cuerpo como consecuencia de otro objeto masivo, el hecho de que esta aceleración únicamente dependa de la masa de este cuerpo (olvidándonos de su distancia por un momento) muestra que para dos cuerpos dados de diferente masa, el cuerpo menos masivo será el que sufra una aceleración mayor, y por tanto un movimiento más pronunciado […] (Wikipedia)

Así podemos explicar de manera simple por qué la Tierra gira alrededor del Sol, ya que su masa es miles de veces inferior a la de Sol y que el movimiento sufrido por el Sol sea ínfimo. Como ocurre entre la Tierra y la Luna.

¿Y cómo apliqué todo esto para dar mi consejo sobre cual era el camino correcto para relacionarse con sus semejantes?

Expliqué que debemos andar en nuestro día a día como si fuésemos planetas con patas y que los de mayor masa atraen mayor número de planetas a su órbita haciéndolos girar a su alrededor.

Y, ¿Cómo aumentar nuestra masa para atraer más objetos?

Sobra decir que comer bizcochos mojados en Nutella no es el objeto de mi tesis si no algo más intrínseco (si se puede ser más intrínseco que un bizcocho mojado en Nutella).

Diseccionaría nuestra propia masa en tres capas: interna, media y externa.

Interna: En ésta capa podemos encontrar nuestra educación, desde la más básica a los conocimientos más abstractos, desde los modales más primarios al protocolo más estricto. Si seguimos analizando podemos encontrar nuestra formación, tanto académica como no académica y también nuestra predisposición a seguir formándonos, el saber no ocupa lugar decían, pues sí que ocupa. La capa interna de nuestra masa.

También podemos encontrar sentimientos inherentes a las personas y que algunos desechan con el tiempo. La empatía, la solidaridad, el compañerismo, la capacidad colaborativa son algunos buenos ejemplos de ellos.

La inquietud nunca debe de faltar en nuestra capa interna y las ganas de llenar nuestro depósito de cultura siempre deben estar presentes.

Conocer el significado real y genuino de amistad también suma masa a nuestra capa interna.

Nuestra capacidad de elocuencia.

Valorar sinceramente nuestro trabajo y el de los demás y aceptar las valoraciones de los demás también tiene cabida aquí.

Media: En éste estrato podemos encontrar nuestras aficiones, costumbres y manías. También forman parte de nuestra persona y por lo tanto suman en el camino de aumentar nuestra masa.

Externa: Lo que se ve. Nuestra manera de darnos a ver al mundo, y cuando digo nuestra manera digo con la que nos sintamos agusto, no siguiendo ninguna moda en concreto si no reinventándonos a nosotros mismos. Nuestro cuidado personal e higiénico. Gestos, maneras de mirar, lenguaje no verbal. Lo perceptible por el resto de planetas de nuestro alrededor que todavía no han sido atraídos por nuestra masa.

Como podemos observar hay mucho donde elegir para engordar y puede resultar algo caótico así que te diré por donde puedes empezar y acentuar.

Para explicar como exprimir nuestra masa y donde concentrar esfuerzos os traigo otro concepto de la Ley de Newton:

“También se observa que dicha fuerza actúa de tal forma que es como si toda la masa de cada uno de los cuerpos estuviese concentrada únicamente en su centro, es decir, es como si dichos objetos fuesen únicamente un punto.” (Wikipedia)

Ésta puntualización nos lleva a pensar que el envoltorio de capas que nos rodea es importante, pero lo que realmente es imprescindible es el centro mismo de la masa, en éste caso, de nosotros mismos.

Por lo tanto podemos concluir que en lo que se basa nuestra masa total y en lo que respecta a su atracción respecto a otra masa es el centro, la capa interna, y lo demás es un mero complemento, importante puesto que suma masa, pero un complemento.

¿Qué ocurre cuando nuestra masa crece? Atraemos más objetos de nuestro alrededor por lo que debemos estar atentos a que nuestro filtro funcione correctamente y saber diferenciar entre un planeta muerto y una estrella en ciernes.

¿Qué conseguimos también con nuestro aumento de masa?

Os introduzco otro pequeño extracto del amigo Newton:

“Cuanto más masivos sean los cuerpos y más cercanos se encuentren, con mayor fuerza se atraerán.” (Wikipedia)

Por lo que creamos un efecto de atracción de otros cuerpos con masa grande, con capas tan gruesas como las que estamos construyendo nosotros mismos y comenzamos a crear una galaxia a nuestro alrededor con una sinergia positiva y muy fuerte, de donde salen relaciones muy productivas con una estructura muy sólida.

Comenzarás a ser requerido por otras masas y cuerpos celestes y cuando estés en una estancia junto a otros cuerpos, tu gran masa conseguirá cambiar el campo gravitatorio de las demás.

“En física, el campo gravitatorio o campo gravitacional es un campo de fuerzas que representa la gravedad. Si se dispone en cierta región del espacio una masa M, el espacio alrededor de M adquiere ciertas características que no disponía cuando no estaba M.” (Wikipedia)

O como decía otro grande de la historia, Einsten, en su Ley de la Relatividad General, tu masa puede curvar el espacio-tiempo (donde como analogía se podría imaginar el espacio-tiempo como una cama elástica, donde los cuerpos pesados hacen que ésta se deforme y por tanto los objetos que pasen por ahí se desvían de sus trayectorias originales) y cuanto más grande sea, más desviarás la trayectoria de los demás hacia ti.

De ésta manera expliqué a mi amigo cómo existe una solución mucho más simple que el llamar a todas las puertas para decirles a todos “Hola, soy interesante, ¡conóceme!” y hacer que los demás llamasen a su propia puerta para conocerle.

Buscar la amistad, el amor, el trabajo o la felicidad, a veces, puede ser tedioso y la clave puede estar en ser un poco más gordito. :)

Tagged with →  
  • http://asquerosamentesano.wordpress.com Jorge Romera

    Original e interesante analogía entre astros y personas. Estoy de acuerdo contigo en que ese centro es fundamental.
    Felicidades por el post.