¿He hecho suficiente? ¿Moriré tranquilo y realizado? Preguntas y más preguntas.

Para empezar diré algo que todos deberíamos de saber ya: No hay un truco para dejar huella ni vivir una vida plena.

La gente piensa que es un problema de aptitud, que sin ciertos conocimientos o responsabilidades jamás encontrará ese maná de la vida plena, y no es así.

El problema, habitualmente, es de actitud.

No conozco una persona que no haya luchado hasta sus propios límites y no esté satisfecha con su trabajo, aunque esa lucha no le haya llevado al éxito, lo que nos lleva al punto primero.

Se sincero contigo mismo – No engañarse a uno mismo es el mayor acto de nobleza que podemos tener con los que nos rodean y con nosotros mismos. Querer parecer otra cosa es, además de un trabajo insostenible en el tiempo, una losa que no nos dejará sacar lo mejor de nosotros y convivir con el miedo a decepcionar.

Siempre he sido un chico tímido, introvertido y con rechazo al foco del protagonismo, hasta que un día me di cuenta que lastraba mucho mis objetivos tanto personales como profesionales y, siendo consciente de ese problema, comencé a trazar un cambio de actitud, lo que nos lleva al siguiente punto:

Apartar la vergüenza de tu vida – Es un cambio que hay que hacer poco a poco, es imposible hacer un chasquido de dedos y convertirte en otra persona de un día para otro pero créeme, se puede hacer, pequeños detalles forzados al principio que se convierten en naturales con el paso del tiempo. Sin esa vergüenza tus límites quedarán un poco más lejanos y vivirás una vida más plena.

Ese cambio de actitud se refleja por fuera. Es curioso, algo tan íntimo como cambiar por dentro se nota por fuera y lo notan los demás, y a la gente le gusta estar con personas así, con ideas claras y vitales, lo que hará que otras personas con esa misma actitud ante la vida quieran estar más cerca tuya, como consecuencia de ello conseguiremos:

Rodearnos de personas que sientas mejores que tú – Parece un menosprecio hacia uno mismo pero no lo es, tener un modelo o modelos donde verse reflejado es una gran idea, los humanos aprendemos más de la mitad de lo que sabemos por imitación, dándole luego nuestro toque personal. De ésta manera conseguirás retroalimentarte y conseguir llegar a metas antes inalcanzables. Profesionalmente, y visto lo visto en el plano laboral, es una idea excelente para avanzar y. en el personal y sentimental, una forma de sentirte más completo.

Uno va cumpliendo años y su círculo de amistades y familiar va creciendo. Padres, abuelos, sobrinos, amigos más jóvenes, alumnos y un largo etcétera que pasan por nuestra vida a diario. Todos llevan un saco con una cantidad de experiencia valorable dentro que puede ser aprovechable o revisable por lo que:

No desperdiciar una oportunidad de aprender y no perder una oportunidad de enseñar –  Todos tenemos una vida con unas circunstancias particulares, unas aficiones concretas, unos conocimientos adquiridos, una visión subjetiva, por lo que no debemos perder la oportunidad de aprender de alguien. No te quedes con la manera de expresar la idea, que puede ser incorrecta, o el tono en el que se diga, porque TODOS tienen algo que enseñarte. He aprendido más cosas en tardes sentado al lado de una persona anciana o un niño curioso que en muchos congresos o conferencias. Y por supuesto, en esa cadena de favores, debemos dar lo que recibimos. Enseñar nuestra sabiduría, una vez filtrada con el paso de los años, a los que nos rodean debería ser obligatorio, además de una satisfacción personal. ¿No es increíble que una parte nuestra pueda seguir viviendo en otra persona hasta cuando no estemos presentes?

En nuestro camino por la vida plena nos encontraremos con muchos obstáculos y con muchas decisiones difíciles de tomar, en las que tendremos que tener en cuenta que pueden afectar a la vida de otras personas por lo que tendremos que mejorar nuestra:

Empatía – Esa capacidad de ponerse en el lugar del otro te hará tomar muchas decisiones correctas, además de vivir con la conciencia tranquila y con la certeza de que, para los que te rodean, eres una persona íntegra o lo que se llama “buena persona”

Para llegar a esos objetivos que nos hemos ido marcando hasta ahora debemos tener en cuenta que hay un camino correcto y noble y otro que puede pudrir todo lo que te rodea:

Diferenciar entre avaricia y ambición – Ir a por todas, respecto a tus objetivos y metas, de manera noble, con todo tu esfuerzo y recursos es, además de un derecho, una obligación moral para consigo mismo. Nadie te reprochará nada si has luchado como un gladiador, a igualdad de armas y situación con el resto de la humanidad por un mismo objetivo. Es lo que se llama ambición. Pero existe una vertiente corrupta y podrida que siempre lleva a la descalificación de todos, a la opinión negativa y al daño de nuestra imagen en general. Esas malas artes por llegar a nuestra meta, sea como sea, es la avaricia y es responsable de muchos de los problemas que nos rodean hoy en día.

Como dije al principio, no es ninguna fórmula mágica pero sin duda es la manera más noble de vivir y que dejemos huella tanto en el recuerdo como en los que dejamos atrás.

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